Los daños ocasionados por esta chicharrita consisten en áreas cloróticas alineadas en zig-zag sobre ambas epidermis foliares, producto de la pérdida de cloroplastos de las células del mesófilo y de la vaina parenquimática que rodea al haz vascular, así como una alteración morfológica de aquellos presentes en la vaina. También se observaron depósitos salivales, asociados particularmente con el floema. T. maidica, al igual que el resto de los tiflocibinos, se alimenta principalmente del contenido de las células del mesófilo, usando la estrategia de alimentación conocida como "cell-rupturing" (Brentassi et al. 2010)
Maiz (Zea mays L.), sorgo (Sorghum vulgare L.),y pasto (Digitaria sanguinalis (L.)) (Brentassi et al. 2010)