Es una plaga de importancia agrícola en el cultivo del frijol debido a que se presenta durante todas las etapas fenológicas del cultivo (Lozano et al., 2017). Daña los tejidos foliares al alimentarse, influyendo en el crecimiento y desarrollo de la planta. Como consecuencia de su ataque resultan afectados tres de los principales componentes del rendimiento: número de vainas/planta, número de semillas/vaina y peso de la semilla (Ospina et al., 1980).
En Argentina se la encuentra sobre cultivo de poroto (Phaseolus vulgaris L.).
Muy abundante en Colombia sobre cultivos de papa, poroto, algodón (Gossypium spp., batata (Ipomea batatas [L.] Poir), cebada (Hordeum argriorithon Aberg.), maíz, alfalfa (Medicago sariva L.) y tabaco (Nicotiana tabacum L.) (Paradell, 1995; Langlitz, 1964), maní, Ricinus communis, Acacia sp., Vigna sinensis (Langlitz, 1964).